Granada Hoy, 31-12-2009 Durante mucho tiempo la Fundación Albaicín batalló para lograr la recuperación de la muralla Alberzana, aunque por ahora tiene que contentarse con el primer paso que acaba de completar el Ayuntamiento de Granada gracias a las mejoras en su entorno. Aún resta la actuación en el elemento arquitectónico, competencia de la Junta de Andalucía. Esta primera fase por valor de 1.800.000 euros ha consistido en la remodelación de este espacio público del Albaicín, situado en el exterior de la muralla y que antes carecía de asfaltado. La Fundación destacó la recuperación urbana y social de todo el entorno, mejorando la permeabilidad y el acceso de los viandantes gracias a la creación de un espacio peatonal que conecta una de las caras de la muralla con el resto de la ciudad. Las obras se han desarrollado en la zona 'extra muros' del tramo urbano comprendido entre la Puerta de Fajalauza, en dirección suroeste, cortándose con el cruce de la Carretera Nacional de Granada a Murcia. Los trabajos han consistido en el acondicionamiento del terreno, red de saneamiento, red de media tensión, red de abastecimiento, red de gas, red de telefonía, pavimentación, jardinería y seguimiento arqueológico. Además, la Gerencia de Urbanismo han instalado alumbrado público y plantado diversas especies vegetales como el cerezo, acciones que junto a la mejora del paisaje han supuesto un coste de 30.000 euros. El alcalde, José Torres Hurtado, calificó este proyecto como "complicado", ya que su finalización estaba prevista para la primavera de 2008. Justificó este retraso como común a todas las obras de reexcavación y conservación, así como por modificaciones en el proyecto. Aún así, se mostró satisfecho con los "cambios importantes" que se han logrado. No obstante, dijo que "queda mucho por hacer" y emplazó a un acuerdo entre administraciones la actuación en la muralla, competencia de la Junta de Andalucía. Recordó que el Ayuntamiento ha solicitado una ayuda a este organismo para concluir los trabajos. Este proyecto se ha llevado a cabo bajo la premisa de reapropiarse de la arquitectura monumental, entendida como lugar y objeto de vida. Así, el arquitecto, Javier Gallego, puso en valor la importancia histórica del lugar que en la época árabe marcó el límite a través de las huertas hasta el que se podía construir. La nota crítica la pusieron un grupo de vecinos cuya urbanización conecta con el nuevo paseo y que protestaron asegurando que se ha cortado el único acceso para bomberos, ambulancias o servicio de gasoil. Además, denunciaron que en la salida del complejo habitado se ha creado una barrera arquitectónica que no existía.
|