El Plan Especial de Protección (PEPRI) para el Albaicín y el Sacromonte no podrá ser una realidad al menos en los próximos tres meses, a pesar de que los responsables de Cultura de la Junta y de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada señalaron en junio de 2009 que las reuniones finalizarían para el 30 de septiembre y que el plan podría ser una realidad antes de fin de año. Casi cuatro meses después, la realidad es que las reuniones no han llegado a su desenlace. El trabajo no se ha parado, pero marcha a un ritmo más lento del deseable.
El Ayuntamiento presentó hace ya más de un año su plan especial del Albaicín, al que se le añadía la coletilla del Sacromonte. El pleno municipal realizó la aprobación provisional del texto, pero al tratarse de un barrio con la categoría de patrimonial, tenía que ser aprobado por la Delegación de Cultura de la Junta. En febrero de 2009, la Junta lo tumbó. Ante el rechazo, la solución estaba clara: estudiar las alegaciones de los ciudadanos e instituciones, por una parte, y que los responsables técnicos del plan se pusieran de acuerdo en reuniones periódicas para que surgiera el consenso técnico y, después, político. Pero los vecinos del Albaicín siguen a la espera.
Desde Urbanismo se indica que no hay problema para la gestión del barrio, ya que existe un PEPRI Albaicín, que lleva mucho tiempo en vigor y no da problemas. Éste protege suficientemente el barrio, pero sería preferible que el texto urbanístico estuviese más adaptado a la realidad del siglo XXI.